Disfruta leyendo las historias del certamen de Microrrelatos

Una vez recibidos todos los relatos y después de disfrutar enormemente con su lectura os dejamos una selección de algunos de los mejores y al final del artículo un enlace a todos los demás.

En primer lugar os ponemos los infantiles y a continuación los de la categoría general. 

Disfrutad de la lectura.

Nota: están ordenados por orden de llegada 

Categoría Infantil

 

La Tristeza – Sara Augusto (12 años)

La tristeza es un sentimiento de amargura o ahogamiento, puede amargarte el día, aunque a veces solo dure unos minutos o unas horas. No es un sentimiento muy agradable, la verdad.

Aunque a veces no es fácil hablar sobre este sentimiento, todo el mundo necesita hablar cuando esta así.

Unas personas lo ocultan y otras intentan estar mejor, aunque sea imposible, por eso siempre hay que intentar hablar con alguien para sentirse mejor

La ladrona de sueños – Carla Salvador (10 años)

Hace miles y miles de años, en una época muy antigua, había una señora mala que se llamaba Alma, Alma odiaba a los niños. Los niños siempre jugaban en la calle y a ella le molestaba. Un día tubo una idea, meterse en sus sueños para que tuvieran pesadillas los niños. Alma le decía, por ejemplo: “Que existen los monstruos, los vampiros, etc.”.

Los niños por las noches soñaban en lo que le dijo alma el día anterior, los niños se dieron cuenta de que Alma odiaba a los niños, entonces, dejaron de ir a jugar a la puerta. Alma se empezó a sentir muy triste, estaba muy sola, nunca se había sentido así. Se dio cuenta de que le faltaba algo: Las risas de los niños correteando por las calles. Pero seguía triste.

A la mañana siguiente investigo y decidió pedirles perdón. Les dijo: Que tenía amigos, que si querían podían volver a jugar delante de su puerta y esta vez ella jugaría con ellos, porque necesitaba amigos, se sentía muy sola.

Los niños aceptaron ser sus amigos y todos los días jugaban juntos.

colorín, colorado, este relato se ha acabado.

La niña serpiente – Andrea Róbalo (11 años)

El sol contó un secreto a un sabio y a un elefante de trompa grande y muy feliz, le dijo que había un hotel, que en el hotel había habitaciones, que en una de esas habitaciones dormía una bonita niña, la niña ya no sonreía porque cuando aparecía la lluvia se convertía en una fea serpiente de color gris, que sacaba la lengua y arrastraba su cola mientras pasaba por la montaña.

Los dioses del Olimpo – Azucena Ramajo (9 años)

Erase una vez un pequeño niño llamado Zeus, sus padres se llamaban Crono y Rea y vivían en el Olimpo. Pero Zeus no era un niño normal, el tenía superpoderes al igual que sus amigos: Afrodita siempre intentando que no hubiera peleas ni guerras, todo lo contrario que Ares, que siempre estaba en alguna pelea. También estaban Ceres, siempre con sus plantas, Artemisa con sus animales y Neptuno siempre en el agua.

Un día todos se fueron de excursión y se dieron cuenta de que faltaba Ares, se pusieron a buscarlo, de repente Afrodita gritó ¡Aquí está! Todos corrieron hacia el pozo en el que estaba Ares.

Ares dijo que no le ayudaran que el podía salir solo. Afrodita insistió en ayudarle, aunque nada lo convencía.

Entonces Zeus organizó a todos, a Artemisa le dijo que mandase sus animales que le trajesen el material que Ceres les dijera para fabricar una cuerda. Al momento, tenían lo necesario para fabricar la cuerda, se pusieron todos a tejerla mientras Afrodita animaba a Ares que era un cabezota.

Neptuno notaba que la paja en sus manos se humedecía y de repente empezó a salir agua de sus manos.

Entonces Zeus le dijo que metiese las manos al pozo, para que se llenase y así Ares flotara y saliese. A Ares no le gustaba nada el agua, pero Afrodita consiguió tranquilizarlo.

Terminaron la cuerda y la tiraron al pozo, Aunque Ares no quería que le ayudasen se cogió con todas sus fuerzas a la cuerda para salir cuanto antes del agua.

Todos tiraban de la cuerda para sacarlo, cuando salió se abrazaron todos, aunque Ares seguía protestando por haberse mojado.

Entonces llegaron Cron y Rea, les dijeron que todo esto había sido una prueba para ver si los podían nombrar Dioses del Olimpo.

A así fue:

Nombraron a:

  • Zeus: Dios de los dioses
  • Afrodita: Diosa del amor y la belleza
  • Ceres: Diosa de la agricultura
  • Artemisa: Diosa de la caza
  • Neptuno: Dios del mar
  • Ares: Dios de la guerra

FIN

Adonia y Adonis – Hugo Alonso (2º)

Adonia y Adonis son humanos mellizos y su nombre significa “Hermano”. A ellos les hace mucha gracia cuando sus compis de clase descubrieron cual era el verdadero significado. En este mes de abril Adonia y Adonis cumplieron 8 años.

Sus abuelos por su cumpleaños les van a regalar un maravilloso viaje a Grecia y Roma. ¡un crucero! La idea de navegar en barco con sus abuelos les hace muchísima ilusión. Solo quedan 8 días para el viaje y ellos todos los días preparan su equipaje:

Crema solar, gafas, bañadores y zapatillas cómodas para andar. Como son muy organizados deciden dibujar todos los lugares que van a visitar: la Fontana y el Coliseo no pueden faltar ¿habrá huellas de leones y guerreros?, los restos del Dios Hermes y en Atenas visitaremos en templo de Zeus, que emocionante.

Mientras Adonia recuerda todo lo que ha aprendido en el proyecto del cole: un mundo clásico de Grecia y Roma.  

Adonis solo piensa en las ricas Pizzas y helados que comerán. ¿empieza nuestra ventura, será emocionante!

El mago Covid-19 – Valeria Sargento (8 años)

Había una vez un mago, llamado COVID-19, que llegó al mundo para hacer magia. Sus primeras ideas eran que las familias estuviesen unidas, que se valorara a los sanitarios y que la naturaleza estuviese más cuidada. Pero la magia no le salió como él quería porque el COVID -19 se extendió por todos los países y mucha gente murió. Pasaron algunos meses, el mago se sintió arrepentido de lo que había hecho mal pero, alegre de lo que había hecho bien: familias juntas, naturaleza cuidada, sanitarios valorados…El mago decidió irse y no volvería salvo que el mundo se portase mal.

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Categoría General

 

A 2 Metros De Mi – Ana Vanesa Romero Martin

Primero se fue mi padre y el mundo dejó de tener sentido para mí.

Me pregunté por la vida, por las diferentes maneras de vivirla y la felicidad se escurrió entre mis manos como se había ido él. Sin ruido. Sin prisas. En silencio.

Y después llegó el virus, el maldito virus que confinó a la humanidad y la obligó a vivir sin besos, sin abrazos, sin contacto humano, sin paseos al sol, sin horizontes…

Ahora camina por la calle a 2 metros de mí, a mi lado, observando, confiando en la debilidad humana.

Cruel, injusto, traicionero, letal.

El Príncipe Azul – Mireia Core

Completamente desconcertada despertó, cegada por una luz blanca que anuló alguno de sus sentidos. El silencio, solo interrumpido por un lejano pitido, la conectaba a la realidad.

Olor a limpio.

Tacto de algodón.

Una gran sombra se acercó a su cara, quizá para regalarle su primer beso. Olía a perfume, su cara se desdibujaba para destacar aún más sus brillantes ojos negros. Sonó su voz como una canción: Bienvenida a la vida de nuevo, y retumbaron los aplausos.

No era un príncipe, era mucho más.

Gracias, dije sin voz, antes de que dos grandes lágrimas rodarán por mi cara.

La muerte de Diego Almagro – Gusto

Abrió los ojos muy despacio, le pesaban los parpados de forma desproporcionada, un dolor intenso y lacerante le recorría toda la pierna izquierda, incorporo un poco la cabeza y vio horrorizado la flecha q emanaba de su muslo. Poco a poco fue tomando consciencia de su situación, a su alrededor había numerosos cadáveres de castellanos e indios. Estaba tumbado sobre un cenagal rodeado de aguas poco profundas y un hedor a sangre, orines, heces y podredumbre lo invadía todo. partió del puerto de Yuma el 25 de enero del año de nuestro señor de 1513, a las órdenes de Juan Ponce De León con el deseo de adquirir fama y fortuna, a la búsqueda del ansiado oro y ahora antes de que la muerte lo engullera el único oro que ansiaba era el de los trigales de Castilla en una tarde de abril Y los besos de Inés.

Réquiem – Satur López

Un pequeño recuerdo para mi padre, aquél que me enseñó los débiles trazos del tortuoso camino, aquél que sufrió, que se exasperó, que perdonó, aquél que siempre confió en mí, sin condiciones, sin ambages.

Ya no estás. Hace mucho que no estás, pero siento todavía tus desgarbadas huellas en el pasillo, aún escucho tu voz profunda, segura, en los rincones, incluso percibo el olor a jara y tomillo de tu capa. Y luego, después, tu dependencia, esa dependencia que me hacía más hijo, que me hacía más hombre, que me hacía más persona. ¡Cómo añoro tu presencia!

Siempre en mí.

Cuarenta Días – Mary Torres Cantero

Hoy, cuarenta días de encierro.  Cuarenta días desde que empezó todo, y cada noche agradecía estar viva, cada noche rezaba por ser libre y pedía por los míos. ¡Cómo los echaba de menos! La vida me había enseñado el agradecimiento, por eso agradecía las comodidades y el trato recibido hasta en esta situación impredecible. Él, hombre de pocas palabras, se sentó a mi lado intuyendo mis pensamientos. Me agarró con cariño las manos como últimamente. – Tu familia y amigos están bien, susurró. Le miré a los ojos.  Si esta situación se prolongaba acabaría loca. Me estaba enamorando de mi secuestrador.

El Confinamiento – Diana Romero Mateos.

Un grupo de 18 trabajadoras de una residencia, les comunican un día que tienen que dejar por un tiempo sus casas y a sus familiares para ir a confinarse a la residencia donde ellas trabajan.

Eso conlleva 15 días aisladas de sus familiares para darlo todo por los abuelos ya que ellos también están aislados de sus familiares y amigos, y que mejor ellas para estar con todos los abuelos en estos momentos que necesitan tanto cariño y amor.

Para esta ocasión unos vecinos de ese mismo pueblo les cedieron unas caravanas para que las trabajadoras, según iban acabando su turno de trabajo iban a descansar a las caravanas.

El turno de mañana y de tarde, están todo el día con ellos, al acabar el día entran las chicas del turno de la noche para cuidarlos y velar sus sueños, cuando llegan las 8 de la mañana las chicas de la noche se van a descansar a la caravana para seguir otra noche de duro trabajo.

Y así van pasando los días de confinamiento en la residencia haciendo todo por los abuelos porque ahora es cuando más lo necesitan.

Es duro para las trabajadoras, pero también es muy duro para los abuelos que no pueden recibir visitas de sus seres queridos, pero para eso están la trabajadora para darle mucho amor y cariño y entre todos lo conseguiremos.

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